He creado este blog para mostrarte como utilizo mi #biografía para #sanar con #arte #color #emociones y #amor. #ilustración #acuarela #pastel #collage #fotografía

“FELIZ AÑO”

 

La oveja negra es un espécimen diferente del resto de sus parientes, esa diferencia no es física pues la oveja en cuestión tiene los mismos ojos que su madre, el rizado y sedoso pelo de su padre, el genio de su tía-abuela y la inteligencia del tatarabuelo…

Comidas, cenas, bodas, bautizos y funerales vienen regados de secretos, envidias y chismes, estos últimos envueltos en forma de preocupaciones por tal o cual primo. Pero salvo “la negra” nadie osa hablar claramente:

-No pienso felicitaros el próximo año, no quiero desearos lo mejor, no quiero enviaros un whatsapp y olvidarme de vosotros durante 365 días… Hoy es el día en el que cae el velo entre los dos mundos, el real y el imaginario, esta noche (como en el resto de estas fiestas) es cuando se hace más patente la desigualdad del Mundo en el que habitamos:

-          Mesas repletas, mesas vacías.

-          Calefacciones al 30, habitaciones en 12º

-          Uvas, piedras.

-          Sueños, realidad.

-          Esperanzas, agotamiento.

-          Campanadas, campanazo.

Y sólo estamos en mitad de este esperpento llamado Navidad. Nuestra protagonista, no ha podido contener su discurso y una vez más ha desentonado, aunque el negro es el color ideal para una cena de gala.




"EL COLUMPIO"

 El antiguo colegio iba a ser derruido para así construir un nuevo centro comercial, otro mastodonte deforme que se saltaría las normas clásicas arquitectónicas en pro de la modernidad, …

Nosotros hemos de proceder a la revisión del edificio; al entrar en las instalaciones parece que retrocedemos al último tercio del siglo XX, para los pupitres, las pizarras, los mapas, etc no ha pasado el tiempo, sólo una gran capa de polvo nos indica que las clases no terminaron ayer.

Continuamos nuestro recorrido hasta el patio, un espacio muy amplio subdividido en zonas ajardinadas, otra porticada, más una construcción que hacía las veces de gimnasio-auditorio para las fiestas escolares, y desde ahí, por un corredor accedemos a otra gran zona abierta con una cancha de baloncesto, una piscina y unos maravillosos columpios.

Sólo les mece una gélida brisa, claramente observamos la tristeza que en ellos habita. Ya no hay niñas que salgan corriendo de su aula para ser las primeras en subirse a ellos, ya no hay posibilidad de subir constantemente hasta la luna, hasta el sol.

“Volar” era algo mágico, algo que les aportaba mucha alegría y energía a ellos, y a las niñas, que reían disfrutando del aire libre, de la arena, de un buen columpio y sus frías cadenas.

Parece que ese mismo impulso nos invade a mis compañeros y a mí; siento una punzada en la boca del estómago, se me acelera el pulso, las gotas de sudor quieren caer por mi rostro, me cuesta respirar. Y nuestras entrañas nos avisan de que algo importante se mueve fuera, ¿miedo, sorpresa? no tenemos claras las sensaciones!!!  Una espiral de viento nos envuelve y de pronto sentimos que tenemos que dejar nuestras carpetas, nuestros maletines, abrigos y demás accesorios.

Y alguien grita: ¡¡¡Tonto el último!!! 




Samhain anuncia el fin y el inicio de un ciclo

 


31 de octubre de 2001

 

Diario de la Excavación: Por fin han llegado los datos de la datación, las pinturas de la cueva arrojaban cifras de hace unos 22.000 años, Rowan no podía creérselo su equipo había encontrado de forma casual una caverna con arte rupestre.

Rowan siempre había querido ser arqueóloga, había tenido un sueño de niña y sabía que ese era su destino… todo su cuerpo temblaba al recordar ese día:

Samhain anuncia el fin y el inicio de un ciclo. La tribu se reúne cada año entorno al fuego común, un fuego para contar historias,… las  historias de sus ancestros.

La mujer medicina del grupo ha preparado un brebaje con hierbas mágicas del bosque para que todos juntos, en comunidad realicen un “viaje místico”, su viaje anual al Mundo de los Espíritus.

Los tambores y los cánticos acompañan este proceso y junto al latido de la Madre Tierra se introducen suavemente en un sueño profundo, un sueño consciente pues quieren conectar con sus antepasados.

Cada uno vivirá una experiencia única, irrepetible, quizá puedan ponerle palabras o no, pero está claro que cada año al terminar este asombroso reencuentro todos los integrantes del clan se introducen en el interior de la Gran Cueva para allí plasmar todo lo vivido.

Una joven al despertar se acerca a la chamana para darle un mensaje que le ha dado una de sus antecesoras, debemos pintar en lo más recóndito de la Gran Cueva una espiral de color morado y el camino hasta ella se ha de marcar con la huella de nuestras manos en las paredes.

Sueño y realidad comenzaron a fusionarse en la cabeza de nuestra protagonista, pues los detalles que había anotado en su diario estaban en esa cueva, unas manos en las paredes que mostraban el camino hasta una gran espiral morada… su mente científica estaba a punto de estallar por la alegría y el desconcierto… cuando la alarma de su móvil devolvió a la joven a su realidad del 31 de Octubre 2023 y a su tedioso trabajo como teleoperadora, …



Ocaso otoñal

 Lola paseaba por el claustro del Monasterio de Santa María de Huerta, el ocaso otoñal iluminaba el bello espacio, ella podía "tocar" la historia con sus manos, la luz dibujaba formas que se añadían a las existentes en los capiteles.

Entonces una mariposa se posó en su hombro, ella supo que era un recordatorio de lo fugaz de la vida, pero también la conectó con la belleza de lo efímero.

Mirando atrás, mirando su vida supo que había disfrutado cada instante, que la pasión la había acompañado hasta su último suspiro.




Mi visión de una escena de "Psicosis"

 



Hoy quiero compartir un fragmento de un texto que escribí la pasada primavera sobre la película  Psicosis (1960) de Hitchcock. El texto era para un trabajo de la asignatura de Cine, Sociedad y Renovación Artística y el enfoque de mi trabajo es desde la teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud y Carl Gustav Jung.

En este filme apreciamos la impronta que recibió el cine americano de los años 50 de las teorías de Freud, el delincuente es ahora un ser patológico o un producto de determinadas circunstancias sociales (Gubern, 2016, p.341). También percibimos la influencia del expresionismo alemán, con sus claroscuros, incluso advertimos la figura del perturbado doctor Caligari como un antecesor de nuestro maniaco Norman. Y además el director utiliza nuestra angustia para potenciar la intriga.

Acabamos de ver a una anciana asesinar a un hombre. Es inquietante, casi morboso, este personaje ha matado ya dos veces, no conocemos su rostro, pero sabemos que es una mente enferma, la señora Bates no conoce a nuestro detective y sale de su habitación dispuesta a utilizar su arma.

Para el psicoanálisis, la psicosis es una negación de los hechos y por tanto el sujeto construye un mundo irreal, como Bates, nuestro psicópata, que habita un lugar dónde él, puede convivir con su madre.  Su madre muerta, sigue viviendo a través de él. La disociación del yo, habita en la propia mansión, un espacio cerrado al mundo, dónde nadie es bien recibido y menos un hombre, en este caso Arbogast. Aunque nos podríamos plantear la siguiente cuestión ¿en el caso de esta pareja de maniacos quién posee el auténtico control de la relación y por tanto de sus actos?

Estamos viendo una relación edípica (no resuelta), el hijo ocupa el lugar de su padre, recordemos que para Freud la sexualidad infantil es muy importante para el buen desarrollo del ser humano. Es evidente que  “nuestro niño Bates” no  completó coherentemente esta fase y  mantiene una relación de amor perversa, enviciada, castrante y limitante que no le permite relacionarse con el mundo de forma eficiente y saludable.

En la doble personalidad de Norman, apreciamos agresividad, histeria, descontrol, timidez, abandono, un vacío emocional que le impulsa a matar; un conflicto entre el principio del placer y el principio de la realidad.

Hitchcock está describiendo no sólo el mundo de las pesadillas –que uno podría dejar a un lado como fantástico e irreal-, sino el mundo de cada día, situaciones y emociones reconocibles que son devoradas por el reino de la muerte.[1]

Estos u otros rasgos parecidos podemos encontrar en otros psicokillers de la posteridad como en Frenesí del propio Alfred, donde nos relata las peripecias de un asesino sexual, Robert Rusk, frío, despiadado que manipula al entorno y que emplea sus corbatas como herramientas de matar (otra vez un objeto normal está cargando con el peso de la muerte). En La venganza es mía, de Shoei Imamura, un asesino obsesionado con el sexo, que no fue capaz de matar a su padre al que desprecia, en El resplandor de Stanley Kubrick, descubrimos a un Nicholson trastornado y dispuesto a matar a su familia o en El cabo del miedo de John D. MacDonald, Max Cady el asesino y violador, sin conciencia obsesionado con la familia de su abogado que ayudó a meterle en prisión…  Comas (2005, p. 68) Psicosis asentó las bases modernas del estudio psicológico cinematográfico de los asesinos psicópatas.

El suspense como otros géneros tiene ubicaciones que le son afines, en este caso la gótica y siniestra mansión, la escalera, como elementos simbólicos metafóricos. Para la psicología jungiana la casa simboliza a la persona, a su mente, tanto en el mundo onírico como en el simbólico. Por este motivo nos gustaría establecer el paralelismo entre la mansión Bates y sus “habitantes”.

El director nos ha mostrado desde diferentes planos (cenital, picado, subjetivo) la escalera, que podría recordarnos a la columna vertebral humana, en este caso una columna enferma, quebrada, con un tramo ascendente que nos lleva hacía la parte “luminosa” de la casa donde Norman vive con su madre y el tramo descendente, oscuro, dónde la oculta de los ojos de los otros.

En términos psicológicos podríamos ubicar en la planta noble al consciente de Norman – la psique tiene acceso a esa información y por tanto a la inhibición-  pues allí habita y conversa con su madre, y el inconsciente –lo bloqueado, lo reprimido-  en el sótano, que es el espacio elegido cuando quiere esconderla. 

La forma hitchcockiana de conectar con nuestra infancia, con ese miedo que nos inculcó nuestra madre al subir o bajar escaleras, está latente en la escena: “las escaleras son peligrosas”, ese mensaje inconsciente, creció en nuestro interior, sin nosotros tener constancia del proceso. Y sabemos que es un recurso que ya ha utilizado en anteriores filmes.

También con Rebeca (1940) juega con la arquitectura de la gran casa, aislada, y sus diferentes escaleras, que parecen no llevarnos a ningún lugar, para envolvernos en el misterio, en la atmósfera de lo desconocido, de lo prohibido y de lo inquietante. Manderley termina destruida por el fuego, arrasada por la mente trastornada del ama de llaves, que pierde la vida en ese mismo incendio.

El uso de la señorial casa y su escalera es un recurso cinematográfico que ha llegado hasta nuestros días, el cine de suspense y de terror están cargados de esta simbología que nos atrae y desconcierta a la par, Amenábar en Los Otros juega con el espectador mostrando la escalera en numerosas ocasiones mientras vemos en un plano medio a Nicole.  El director no deja que nos olvidemos de ella, y, es en ese eje de suspense dónde crea una escena que nos muestra a una niña que lee en las escaleras, a una madre asustada que oye voces y que sube en busca de respuestas, al igual que nuestro detective, avanza el filme y la escalera volverá a ser la coprotagonista con una vista cenital con un travelling in de una Kidman aterrorizada.

En el último tercio de Lo que la verdad esconde de Robert Zemeckis, la escalera forma un trío junto a Michelle Pfeiffer y Harrison Ford, este espacio dramático, por el que suben y bajan los protagonistas, hace que la tensión fílmica aumente.  Todos sabemos que algo malo va a ocurrir, Michelle ha descubierto que su marido ha asesinado a su alumna, … el director con una vista cenital la acompaña hasta la planta superior, para minutos después, bajar despavorida seguida por un Harrison perturbado tal y como nos enseña con un primer plano. Intenta ahogarla, luchan, … y  primeros planos de los pies, junto con contrapicados de la esposa volviendo a bajar por la escalera que remarcan la angustia de la protagonista.

Volvemos a la película El Resplandor, dónde la mansión se transforma en hotel y combinamos escaleras y ascensores como lugares de conexión con otras realidades y con los mismos miedos. Jack Torrance, escribe en el hall frente a las escaleras, pasan los días y su mirada se torna perdida y apunta hacia la planta superior, ¿nos advierte qué algo siniestro ocurre allí? Su hijo ha sido atacado en la habitación 237. Otra impactante escena es la del bate de béisbol en las escaleras, narrada en contraplano para acentuar lo patológico del personaje de  Torrance.

Aunque Psicosis se rodó cuando ya el director había dirigido películas en color, decidió que a la acción dramática de esta película le favorecía el blanco y negro, también desde el punto de vista psicológico la Mansión Bates con sus contrastes de luces y sombras es más propia de una mente atormentada como la que representa y enfatiza su psicopatología.

Como maestro del suspense, en Psicosis nos tiene con el aire en los pulmones hasta el último instante, esa última imagen con la que cierra el filme, une por fin a nuestros psicópatas ¿dejando patente que la señora Bates está al mando?

 

 

 

[1] Donald Spoto (1984) Alfred Hitchcock El lado oscuro de un genio. pp430

GRACIAS

Gracias por acompañarme en el proceso.

Gracias por visitar mi exposición.

Gracias por asistir a la presentación.

Gracias por tu apoyo en la distancia.

Gracias por escribir un mensaje.


Cuando decides exponer una obra, en este caso pictórica, sabes que vas a quedar expuesto a la visión del otro, a sus gustos, a sus normas, a sus expectativas. Me ha gustado compartir con vosotros ese breve instante que del 3 al 30 de mayo, abrió una puerta de comunicación entre tú y yo, entre tu universo y el mío, dónde pudimos intercambiar tiempo y energía.

No todas los intercambios han sido bonitos y jubilosos, también he obtenido  en apariencia "críticas negativas", digo apariencia porque de todo se aprende; él y ella se han abierto a la posibilidad de ver y observar algo que se sale de su zona de confort y se han atrevido a decir lo que opinan.

Ahora os digo que el movimiento al que me invita mi pincel o mi mano al conectarme con el color no busca tu aprobación, si no, primero mi re-conexión personal para desde ese lugar poder "intentar" tocar tu corazón, no tanto tu cabeza...y establecer una comunicación respetuosa donde nuestras almas puedan expresar libremente, con respeto y compasión su sentir.

En septiembre el viaje de mis pinturas las llevará hasta Segovia,... aquí os dejo un adelanto de alguna nueva obra que sigue en movimiento...







RE-CONEXIÓN


 

RE-CONEXIÓN


Es un proyecto que nació en pandemia, con la petición de unas postales a mis amigas. La propuesta fue evolucionando hasta llegar a conformar esta exposición.

Yo estudié en este centro cultural cuando era un colegio. Re-conexión pretende volver la mirada a mis orígenes, a mis tiempos escolares, conectando esa niña de ayer, con la mujer que soy hoy.

Este año he cumplido medio siglo y es buen momento para revistar mi azarosa biografía: padres, hermanos, estudios, el grupo, novio, casa, casamiento, familia política, hija, mudanzas, emprendimiento, accidentes de tráfico mortales, diagnóstico de fibromialgia, la uni, dacción en pago de nuestra casa y nuestro local, búsqueda de otro hogar, pandemia, orden de desahucio por parte de mis suegros, … así en unas breves líneas os resumo mi vida.

Todos estos movimientos externos hacen que tu mundo interno cree un paisaje anímico con subidas y bajadas, con flores y cardos y que somatice alguna enfermedad, en mi caso fibromialgia (dolor generalizado, agotamiento extremo, fibroniebla, …) os cuento esto porque durante un año apenas salí de casa, hasta que la pintura llamo a mi puerta.

No era la típica clase de pintura, … sino unas clases enfocadas en la sanación y la conexión con tus emociones, con tus inquietudes, tus necesidades: ARTETERAPIA. Desde una mirada antroposófica.  Gracias a estas sesiones con Mila Puerta pude descubrir a la artista que vive en mí.

La técnica elegida para esta exposición es Pastel que se originó en Francia en el siglo XVIII, consiste en aplicar color en seco sobre papel. El pastel conecta con la energía de Venus que representa el amor, lo femenino, rige la vida social, las artes, …

No esperes retratos, no esperes paisajes al uso, pues yo muevo el color, juego con él y establecemos un diálogo, y de ese movimiento surgen formas, seres que quieren formar parte de mi obra.

Gracias


                                                  Ana V


Sugerencias

“EL FUMADERO DE OPIO FAMILIAR”