He creado este blog para mostrarte como utilizo mi #biografía para #sanar con #arte #color #emociones y #amor. #ilustración #acuarela #pastel #collage #fotografía

Historias olvidadas

 

Se cerraron unas enormes puertas tras él, de sus manos calló una cobra y su respiración se heló.

Su alma noble y afligida se arrastraba velozmente entre las arenas húmedas y frías del delta.

Sus oídos apenas podían escuchar más allá del tono de su corazón, sus ojos entre abiertos intentaban encontrar el camino entre la densidad de las motas de polvo, sus manos temblorosas habían perdido la referencia de las paredes de  adobe y el miedo empezó a caer entre sus piernas.

La oscuridad se había tragado a la luna, a las estrellas, ... quizá los guardias no pudieran ver las huellas de sus mojados pies.

Ella le había pedido su ayuda, imposible negarse y ahora cómo podría demostrar que él solo cumplía su voluntad.

¿Podría vivir con ese pesar? Había ayudado a morir a su reina, ahora, ella sería libre para retornar a su templo áureo.



EL PLUMIER

 Mi nacimiento fue utilitario, iba a ser un objeto normal que iba a servir para guardar bolígrafos, lápices de colores, quizá alguna nota de amoríos, algún chicle y poco más.

Viviría entre la mochila de alguna adolescente, su pupitre del instituto y la mesa dónde diría que estudia en casa,… lo imagino, una vida más bien aburrida y monótona, como cualquier otro plumier.

Por suerte, caí en manos de una mujer amante de las vacas, sí de las vacas, porque mi estampado exterior es blanco y negro como el de ese mamífero, que a ella le chiflan.

Así que en manos de ella me transforme, cobre vida al conectar con su narrativa vital.

Un día ella asistió a un curso porque quería salir de su rutina de madre cuidadora de una bebé, allí quiso el destino que se sentará al lado de un chico, se preparó para la primera lección, sacó su material y ahí estaba yo: un flamante estuche.

Y fui su primer tema de conversación: 

Ricardo (que así se llamaba el muchacho), pregunto a Ana ¿te gustan las vacas? Y ella respondió: Me encantan !!! Él le dijo que tenía vacas y ella le contestó que serían amigos para siempre.

Desde ese día soy una parte de sus vidas, mi simbología es muy potente y en mi interior albergo mucho espacio porque en la amistad cabe la alegría, el juego, la pena e incluso el dolor.

 Años y años de vida compartida y disfrutada.



Sugerencias

“EL FUMADERO DE OPIO FAMILIAR”