Si fuese la muerte querría decir que puedo viajar por todo el mundo y que no necesito pasaporte o invitación para entrar en tu casa.
Sería divertido, ver las caras de todas esas personas que esperan encontrar un ente siniestro y de pronto se topan conmigo, que soy la antítesis de todo eso, soy un ser luminoso casi translucido con una enorme sonrisa y unas bonitas alas multicolor.
Estoy segura que hace años habría dejado mi vertiente gótica, aparcando el negro y la hoz… porque cada momento cultural necesita su simbología propia y son tiempos de renovarse, porque ser la muerte no significaría descuidarse sino todo lo contrario, y desde mis orígenes habría decido cambiar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario